La cirugía de estrabismo se enfoca en modificar la posición o la fuerza de los músculos extraoculares que controlan el movimiento del ojo. El objetivo es lograr que ambos ojos estén paralelos y trabajen de manera coordinada.
Durante la operación, el paciente está dormido o relajado con anestesia para no sentir dolor. El oftalmólogo hace un pequeño corte en la parte blanca del ojo para acceder a los músculos que controlan su movimiento. Luego, ajusta esos músculos: si alguno está jalando demasiado, lo afloja un poco, y si le falta fuerza, lo acorta para que funcione mejor. Una vez que los músculos están en la posición correcta, el médico cierra la herida con puntos muy finos. Es una cirugía ambulatoria, lo que significa que la persona puede regresar a casa el mismo día y, tras una recuperación corta, notará que sus ojos están mejor alineados, lo que no solo mejora la apariencia, sino también la forma en que ambos ojos trabajan juntos.
Muchas personas logran ver bien sin depender de ayudas visuales.
La mejoría se nota generalmente desde el primer día y los resultados se mantienen a largo plazo.
Permite realizar actividades diarias, deportes o viajar sin preocuparse por gafas o lentes.
R/ Dura entre 10 y 15 minutos por ojo.
R/ La mayoría de las personas ven bien desde el primer día y vuelven a su rutina en pocos días.
R/ En muchos casos no, pero algunas personas podrían necesitar gafas para leer o con los años.
R/ Generalmente al día siguiente, según indicación médica.
R/ Sí, es un procedimiento seguro y con muy buenos resultados cuando lo realiza un especialista.
R/ Sí, aunque con el tiempo la vista puede cambiar por la edad (como la vista cansada).